Después de tantos fines de semana con ordenadores, cine, Magic y demás vicios, tenemos mono de rol. Es lo nuestro, qué le vamos a hacer, y ahí estamos los seis, alrededor de la mesa de Jordi, con cara de ansia viva, deseando que nuestro máster comience a hablar y se nos olvide el mundo real.
Se ha traído preparada una historia de Dragones y Mazmorras. Lástima, pienso al principio, me gustó el ambiente del Rastro de Cthulhu y esperaba más de eso, igual que todos los demás. Pero Jordi es mucho máster y sabe cómo tenernos contentos: se luce con una sorprendente aventura de terror dentro de un mundo pensado para la acción y la magia. seguir leyendo



El pareado nos viene al pelo este sábado. Habíamos quedado en casa de Mati, que tiene de visita a su hermana Nani, la que estudia en Salamanca, y que viene de fin de semana. Nos la acaba de presentar y, cuando nos aprestamos a introducirla en nuestro plan de hoy, llega la madre de las dos diciendo que ni hablar, que está la tarde muy buena y que nos vayamos al parque a que nos dé el aire y el sol. No sé si será por educación o por respeto, pero el caso es que acabamos paseando por el parque del barrio, arriba y abajo, tomando el sol y el aire y echando gusanitos con queso a los patos. 







