8º relato (de 9) -fuera de concurso, Noche de Difuntos 2018-

CARTA DESESPERADA
JLBelloq

En un punto indeterminado, al norte del Círculo Polar Ártico
Un día indeterminado de julio de 17…

Es un hecho irrefutable que he creado una vida. Tal afirmación no tendría nada de especial si la expresara una mujer, cualquiera que fuera, pero es inaceptable dicha por mí, un hombre sin más mérito que un título de medicina ni más habilidades que las de mis propias manos cuando manejan los instrumentos de mi profesión; y con una obsesión insana por ganarle a la mismísima Muerte en su terreno, por recuperar lo que considero que me robó en un acto alevoso durante mi juventud: mi propia madre. Mi fe en la Ciencia ha sido mi fuerza en esta batalla desigual; la Naturaleza, aliada circunstancial de mi enemiga, ha sido la suya. seguir leyendo

7º relato (de 9) -fuera de concurso, Noche de Difuntos 2018-

ÚLTIMOS ARTILUGIOS DE FLEMMEL MCDAVISH
Sutter Cane

A día de hoy, la flemática población de la gigantesca Londres se divide en dos grupos bien diferenciados, estudiosos científicos amantes de la ciencia y la ingeniería, y salvajes sedientos de sangre. Flemmel Mcdavish, Ingeniero Londinense, estaba en el primer grupo. Flemmel, afamado científico, que disfrutaba de cierto renombre gracias sus modernos experimentos de “Integración de la corriente catódica en intervalos para la activación de la catarsis cardiaca”, era de una personalidad fría y calculadora hasta el extremo. seguir leyendo

6º relato (de 9) concursante del IV Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2018-

UNA ALIMAÑA PARTICULAR
Miss Madness

Fuera llueve y hay tormenta, los relámpagos pueden reflejarse en el espejo y aumentar así la intensidad del miedo y el suspense.

Para Miss Madness, aislarse en aquel espacio de apenas diez metros cuadrados se había convertido en su forma de vida, rodeada de sus experimentos, sus medicamentos, químicos, sus sueños, sus miedos y su dolor. seguir leyendo

4º relato (de 9) concursante del IV Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2018-

UN INSTANTE ANTES
Luis Galván

— Paso a paso.

Toda piedra hace pared y cada pequeño avance supone un logro para conseguir mi objetivo. Llevo demasiado tiempo dándole vueltas y por fin todo parece estar perfectamente asido. Nada puede fallar. La sed de éxito despierta en mí una irrefrenable sensación de impaciencia y euforia pero también de cautela y determinación. seguir leyendo

3er. relato (de 9) concursante del IV Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2018-

EL EGO DEL DOCTOR
Natón

La tormenta no para, los estruendos y las luces cegadoras procedentes  de los truenos cada vez son más frecuentes. La lluvia y el viento son muy  intensos desde hace cinco horas aproximadamente. Parte del hall ha quedado encharcada, el agua ha conseguido penetrar también por las ventanas, que, aún cerradas, el viento ha conseguido abrirlas. He tapiado las que he podido. Me encuentro en estos momentos en el sótano, donde tengo montado mi laboratorio. seguir leyendo

2º relato (de 9) concursante del IV Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2018-

SUJETO NÚMERO DOS
Natón

Querido hijo, te escribo esta carta porque estaré unos días fuera de casa. Me has pedido una compañera, y te la voy a crear. Pero también me comentaste el otro día que querías un amigo de tu misma naturaleza, alguien que te pueda comprender mejor que yo, a la vez que una amante, y me pregunto, ¿por qué no crear ambos seres en uno? seguir leyendo

1er relato (de 9) concursante del IV Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2018-

MONÓLOGO MORAL DEL DOCTOR VÍCTOR FRANKENSTEIN
Natón

Nunca he sido un hombre de fe. Mis proyectos siempre han ido más allá de la ciencia conocida. Mis experimentos con animales me han hecho plantearme moralmente si lo que hago está bien o no. En fin, lo hecho, hecho está. Bastante he pagado, un pulso conmigo mismo, contra lo que soy, lo que quiero ser y a donde quiero llegar. seguir leyendo

3er relato del III Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2017- (fuera de concurso)

La justicia de doña Cana
Sutter Cane

Las temidas tormentas de secano de la rayana localidad de Monteolivo de la Peña eran conocidas en los aledaños y acumulaban cierta fama por la virulenta y rápida vorágine de rayos y truenos con las que se precipita sobre los yermos páramos de antiguos y ya inertes sembrados de trigo y otros cereales, años ya sin usufructo agrícola debido a la dificultad para su explotación presentada por los cúmulos de peñas sin barrenar, que se plantaban justo en medio de las senaras, y que se encontraban abrazados por los retorcidos troncos de olivos secos y quebrados. seguir leyendo