EL EGO DEL DOCTOR
Natón
La tormenta no para, los estruendos y las luces cegadoras procedentes de los truenos cada vez son más frecuentes. La lluvia y el viento son muy intensos desde hace cinco horas aproximadamente. Parte del hall ha quedado encharcada, el agua ha conseguido penetrar también por las ventanas, que, aún cerradas, el viento ha conseguido abrirlas. He tapiado las que he podido. Me encuentro en estos momentos en el sótano, donde tengo montado mi laboratorio. seguir leyendo
