4º relato concursante del X Concurso de Microrrelatos (2025)

PÁMPANO ENVENENADO
DDarío


No me voy a quitar la vida por que no soportara mas el dolor de vivir, del mismo modo que la rosas no tienen espinas por que no soporten la atmósfera que las rodea. Tienen espinas porque es un acto de fe y actitud. No me arrebatara el anima el cansancio, yo terminaré con mi pulso, mi amor, porque lo decido yo, porque tu no me arrebataras la libertad con miedo.

Terrible es el acto que voy a cometer, duro, ácido, tiene aristas, como el arte masculino. Y aunque mis palabras son suaves y con curvas, describen terribles noches que aborrezco mirándome desnuda. Espantada, con el corazón desorbitado. seguir leyendo →

3er. relato concursante del X Concurso de Microrrelatos (2025)

EL MOLINO
Mariquita


No sé ni por dónde empezar. Tal vez esto sea una locura, pero siento que necesito escribirlo, aunque nadie lo lea. Hace semanas que algo raro pasa en mi cabeza y… no sé… en la casa también.

El molino siempre me dio miedo. La gente dice que está abandonado desde hace décadas, pero yo quería verlo. Una noche fui. La puerta estaba oxidada y cedió con un empujón torpe. Adentro olía a polvo, a humedad y a algo más, algo que no sé nombrar… seguir leyendo →

2º relato concursante del X Concurso de Microrrelatos (2025)

CLARA EN LA OSCURIDAD
Loli Navarro


Si no has sentido el peso del aire en Figtree no puedes comprender la naturaleza enfermiza de aquel lugar. El pueblo, oculto entre colinas húmedas y cubierto por una bruma perpetua, parecía suspendido fuera del tiempo. Sus habitantes caminaban con un sigilo reverencial, como si temieran despertar algo antiguo que durmiera bajo sus pies.

Clara, una estudiosa de cultos rurales, llegó allí buscando fragmentos perdidos de los que se decían que formaban parte de los Manuscritos Pnakóticos y que contenían plegarias a entidades prehumanas. seguir leyendo →

1er. relato concursante del X Concurso de Microrrelatos (2025)

AMOR ETERNO
Loli Navarro


Cuentan los ancianos que, en las noches sin luna, las campanas del templo suenan solas, con un tañido lento y doliente, como si llorasen por las almas que no hallaron reposo.

Yo subí una de esas noches, impelido por un presentimiento más fuerte que el miedo: entre los ecos creí distinguir su voz… La de Elena, la que amé más allá de la vida. seguir leyendo →

Noche de difuntos 2024 _Galería de ilustración y diseño gráfico

Detrás y delante de la Noche de Difuntos existe un trabajo creativo que pone en contexto el evento y muestra debidamente al propio autor escogido para la ocasión (Shirley Jackson en 2023, Anne Rice en 2022, Ira Levin en 2021, Arthur Conan Doyle en 2019, Mary Shelley en 2018, HP Lovecraft en 2017, Bram Stoker -Drácula- en 2016, y Edgar Allan Poe en 2015). Todo ello respetando siempre el mínimo de calidad que nos autoimponemos en el Círculo del Ludófago.

Estos han sido los resultados del año 2023, dedicado a William Peter Blatty:

ILUSTRACIÓN: DDarío

DISEÑO GRÁFICO: JLBueno

 

Por este lado, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2023

Pinchando aquí, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2022

Por aquí, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2021

En este enlace, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2019

Y en este enlace, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2018

Y en este, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2017

Y en este otro, el diseño gráfico de Noche de Difuntos 2016

 

3er. relato (fuera de concurso) del IX Concurso de Microrrelatos (2024)

ESTEBAN
JL Belloq


Hacía casi un año que el padre Esteban había sido designado ayudante del padre Mauricio. El joven sacerdote se había encontrado a un hombre decrépito, un viejo de ochenta años o más con apariencia de noventa y muchos; también, un tullido con tal cantidad de faltas que se lo podía calificar de piltrafa humana; un hombre más próximo a la muerte que a la vida. seguir leyendo →

2º relato concursante del IX Concurso de Microrrelatos (2024)

LA ENTIDAD
Chelo Martínez


La noche, sigilosa, avanzaba. Las ventanas del convento eran golpeadas una y otra vez por el viento cargado de humedad. La capilla estaba en penumbra con el incierto parpadeo de las velas.

El Padre Millán sostenía el crucifijo y el misal, con manos temblorosas, en el centro del altar frente a Sor Jacinta que yacía con el cuerpo rígido y la mirada encendida por una malevolencia ajena. El sudor de su piel delataba el conflicto que se libraba en su interior y de su garganta brotaban sonidos guturales y agudas carcajadas. seguir leyendo →