Cuentos del gato disecado (II)

por Sutter Cane

El gato disecado

El gato disecado

Fue como el flash de una fotografía que te hacen mientras estás dormido, como una bomba nuclear que explota mientras tú estás con los ojos cerrados en brazos de Morfeo, y de repente te despiertas con todo en plena calma, pero con esa sensación de que ha ocurrido algo de una contundencia cegadora.  Era como si hubiera explotado una bomba en el techo de la casa, sin haber provocado daños.

Raymond se incorporó de un salto temiéndose cualquier catástrofe y se asomó a la ventana. Todo estaba en plena calma. Era una noche tranquila y cálida de verano. Fuera los insectos nocturnos marcaban su ritmo, y la brisa mecía los campos en la tenue oscuridad. Acto seguido, subió al desván, en lo alto de la casa. Nada. Todo estaba en calma. seguir leyendo