{"id":89,"date":"2015-03-02T00:13:56","date_gmt":"2015-03-01T23:13:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.circuloludofago.com\/?p=89"},"modified":"2015-03-02T01:12:16","modified_gmt":"2015-03-02T00:12:16","slug":"la-historia-de-enthas-relato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/03\/la-historia-de-enthas-relato\/","title":{"rendered":"La historia de Enthas (relato)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Una met\u00e1fora indefinible sobre la alienaci\u00f3n y el amor, o algo as\u00ed (JLBelloq, C\u00edrculo del Lud\u00f3fago)<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>La historia de Enthas<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>por Astro Riser<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era de un pueblo peque\u00f1o, una peque\u00f1a villa llena de colorido y gente agradable, un sitio en el cual la vida afloraba por todas partes. Pero a \u00e9l no le importaba: habitaba all\u00ed, pero no viv\u00eda all\u00ed; viv\u00eda mucho m\u00e1s lejos de su pueblo, viv\u00eda en un mundo con fronteras de acero que fue construyendo poco a poco, piedra por piedra, con sus propias manos. Era un mundo muy peque\u00f1o en el que siempre era de noche, un mundo irreal, un sitio que le encantaba y confund\u00eda al mismo tiempo. Era triste, gris, desolador, inh\u00f3spito, un lugar donde los \u00e1rboles nac\u00edan muertos y no hab\u00eda sitio alguno para la esperanza. Ese sitio era su c\u00e1rcel, su condena perpetua por unos cr\u00edmenes que no hab\u00eda cometido. Ese mundo estaba embrujado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->No estaba s\u00f3lo, el lugar lo reg\u00eda un Dios demasiado fuerte para Enthas, lo reg\u00eda el Dios m\u00e1s poderoso de todos. Ten\u00eda tanto poder que con un solo chasquido de sus dedos pod\u00eda gobernar la voluntad de cualquier hombre. Era enorme, majestuoso, t\u00e9trico. Este Dios manten\u00eda encarcelado a Enthas en su mundo porque su poder proven\u00eda de \u00e9l. Cada d\u00eda que pasaba doblaba su tama\u00f1o gracias a Enthas, se alimentaba de \u00e9l. Este Dios maligno se llamaba Miedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, cuando se sent\u00eda con fuerzas, Enthas intentaba escalar esa enorme pared que lo separaba de la vida, que lo manten\u00eda en esa prisi\u00f3n sin puertas ni ventanas, pero Miedo sab\u00eda muy bien c\u00f3mo retenerlo en su\u00a0 peque\u00f1o mundo compartido. Miedo lo confund\u00eda con visiones del exterior distorsionadas, encantamientos que volv\u00edan loco a Enthas: se ve\u00eda a s\u00ed mismo en un mundo distinto donde la gente lo ignoraba, lo odiaba, lo despreciaba. Era entonces cuando desfallec\u00eda, dejaba caer su cuerpo muerto desde toda la altura que hab\u00eda recorrido escalando el enorme muro de acero fr\u00edo, y se golpeaba violentamente contra el suelo. Como bien sab\u00eda Miedo, Enthas empezar\u00eda a llorar como un ni\u00f1o y a lamentarse de s\u00ed mismo, como tantas veces lo hizo antes. \u00c9se era el momento en el que Miedo se hac\u00eda enorme, era justo cuando drenaba m\u00e1s poder de Enthas y se re\u00eda a carcajadas del dolorido y lloroso preso, que yac\u00eda \u00ednfimo ante su vista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miedo era un gran hechicero. Hac\u00eda varios a\u00f1os que hab\u00eda lanzado el sortilegio que hac\u00eda creer a Enthas que esas paredes que lo encierran son insalvables, que son de un acero de tanta pureza que ni el m\u00e1s diestro de los herreros podr\u00eda fundirlo. Lo que sab\u00eda Miedo y Enthas ignoraba era que esas paredes eran tan fr\u00e1giles como las alas de una mariposa. A la vista de Miedo, Enthas s\u00f3lo era un muchacho lleno de temor dando vueltas en c\u00edrculo sobre un terreno llano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Enthas se sent\u00eda s\u00f3lo y deprimido, Miedo se regodeaba en su desgracia inventando una felicidad falsa para \u00e9l, una felicidad irreal que lo hechizaba, que le hac\u00eda amar el mundo en el que viv\u00eda, para desencantarlo cuando se sent\u00eda m\u00e1s feliz y desvanecer sus sue\u00f1os en un instante. Entonces Enthas volv\u00eda a llorar y a lamentarse de s\u00ed mismo. Miedo sab\u00eda muy bien lo que hac\u00eda: le hac\u00eda perder la esperanza de encontrar la felicidad, hasta que llegara a pensar que no existe. Eso lo manten\u00eda m\u00e1s unido a su mundo, pues hac\u00eda pensar a Enthas que felicidad es igual a dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera de su barrera imaginaria se extend\u00eda todo un mundo donde la hierba crec\u00eda alta y verde y en lo alto del cielo luc\u00eda un sol resplandeciente que acariciaba el agua de los tranquilos r\u00edos llenos de vida. Un mundo lleno de emociones y sentimientos, de nuevas experiencias, de felicidad. Un mundo inmenso impensable, inconcebible para\u00a0 Enthas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De vez en cuando escuchaba voces del exterior, voces que le hablaban de la majestuosidad del mundo exterior, voces que le tend\u00edan la mano para salir de su mundo y le juraban felicidad. Pero \u00bfc\u00f3mo sab\u00eda Enthas que no era mentira? Era totalmente incapaz de diferenciar el sentimiento de felicidad real del falso provocado por Miedo. Era entonces cuando ped\u00eda a esas voces que se marcharan, que no volviesen nunca, que no ten\u00edan nada que hacer en su mundo. Las voces suplicaban una oportunidad de demostrar lo feliz que ser\u00eda fuera de ese mundo, pero Enthas las ignoraba. Miedo lo cegaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enthas ya estaba totalmente vac\u00edo de esperanza, no hab\u00eda sitio en su coraz\u00f3n para la felicidad, solamente para el resentimiento. Miedo, inmensamente enorme, hab\u00eda visto cumplido su prop\u00f3sito a la perfecci\u00f3n: Enthas ser\u00eda su esclavo eternamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron los a\u00f1os y sigui\u00f3 encerrado en su c\u00e1rcel con esa luna negra permanente por encima de su cabeza. Un d\u00eda no distinto a otro cualquiera, de repente, sin previo aviso, son\u00f3 una voz fr\u00e1gil como un soplo de viento en la noche que hizo estremecer a Miedo. Enthas se levant\u00f3 del suelo, sorprendido por la calidez de esa voz. Era una voz de mujer, ten\u00eda algo distinto de las dem\u00e1s que hab\u00eda escuchado antes. Miedo lo mir\u00f3 fijamente desde la altura y r\u00e1pidamente cre\u00f3 una ilusi\u00f3n maligna para distraer la atenci\u00f3n de Enthas. \u00c9l volvi\u00f3 a sentir miedo, tem\u00eda m\u00e1s dolor; se sent\u00f3 en el suelo tap\u00e1ndose los o\u00eddos, llorando y negando con la cabeza. Pero la voz segu\u00eda sonando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba confundido, no sab\u00eda lo que le ocurr\u00eda, empez\u00f3 a sentir cosas que nunca hab\u00eda sentido, se sent\u00eda confuso al descubrir esos nuevos sentimientos antes muertos. La voz le hablaba de la felicidad, muy suavemente, y le invitaba a ir a su mundo, pero, a su vez, Miedo contradec\u00eda esas palabras con sus demon\u00edacas visiones del exterior, como tantas veces hab\u00eda hecho antes. Mas la voz no se iba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que sonaba parec\u00eda que las paredes temblaran y se agrietaran. Enthas pod\u00eda ver el temor en el rostro de Miedo, que parec\u00eda decrecer y se esforzaba al m\u00e1ximo por que no se escuchara el sonido proveniente de detr\u00e1s de esos muros. Pero sus visiones le manten\u00edan a\u00fan paralizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enthas se volv\u00eda loco, gritaba de desesperaci\u00f3n por no saber a qui\u00e9n creer, si a la voz desconocida o a lo que le hac\u00eda creer Miedo. Estaba desquiciado, mirando al suelo, fuera de s\u00ed; quer\u00eda acabar con todo y ten\u00eda que ser ya, y, por un momento, se detuvo el tiempo, se hizo el silencio y la voz dijo: \u201cEnthas, ven a m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces Enthas alz\u00f3 la vista hacia el muro, se sec\u00f3 las l\u00e1grimas con un movimiento r\u00e1pido y empez\u00f3 a andar hacia all\u00ed con paso lento y decidido. Miedo volvi\u00f3 a lanzar su fatal sortilegio de felicidad falsa que le obligaba a pensar que era feliz en su mundo y que nada que proviene del exterior puede ser bueno. Pero Enthas dijo: \u201cEsta vez no\u201d y sigui\u00f3 con su paso firme, imparable, hacia el muro. Miedo cada vez menguaba m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cada paso que daba, a Enthas le lat\u00eda m\u00e1s fuerte el coraz\u00f3n. El negro resentimiento comenz\u00f3 a tornarse en verde esperanza y el cielo comenz\u00f3 a aclararse dejando asomar alg\u00fan rayo de luz entre las negras nubes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a la altura del muro met\u00e1lico, Enthas no se detuvo, sigui\u00f3 hacia una mano abierta que se vislumbraba entre las toscas placas met\u00e1licas y, simplemente, la tom\u00f3 y cruz\u00f3 el muro como si atravesara un retazo de niebla espesa y encar\u00f3 a la mujer que le hab\u00eda sacado de su prisi\u00f3n imaginaria. La mir\u00f3 a los ojos, la abraz\u00f3 y, sin soltarse, le dijo: \u201cMe has hecho recuperar la esperanza, te lo agradecer\u00e9 siempre\u201d, a lo que ella respondi\u00f3: \u201cTu lo hiciste por m\u00ed\u201d, y Enthas observ\u00f3 c\u00f3mo una fortaleza met\u00e1lica se desvanec\u00eda tras ella.\u2663<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una met\u00e1fora indefinible sobre la alienaci\u00f3n y el amor, o algo as\u00ed (JLBelloq, C\u00edrculo del Lud\u00f3fago) La historia de Enthas por Astro Riser \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era de un pueblo peque\u00f1o, una peque\u00f1a villa llena de colorido y gente agradable, un sitio en el cual la vida afloraba por todas partes. 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