{"id":840,"date":"2022-10-23T21:31:10","date_gmt":"2022-10-23T19:31:10","guid":{"rendered":"http:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/?p=840"},"modified":"2022-10-23T21:31:10","modified_gmt":"2022-10-23T19:31:10","slug":"3er-relato-concursante-del-vii-concurso-de-microrrelatos-noche-de-difuntos-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2022\/10\/3er-relato-concursante-del-vii-concurso-de-microrrelatos-noche-de-difuntos-2022\/","title":{"rendered":"3er. relato concursante del VII Concurso de microrrelatos -Noche de Difuntos 2022"},"content":{"rendered":"<p><b><u>NO CAMINES EN SOLEDAD BAJO EL BRILLO DE LAS ESTRELLAS<\/u><\/b><br \/>\n<i>Torcuato Lucero Tena\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Las agujas del reloj, entre risas y juegos, parec\u00edan girar m\u00e1s r\u00e1pido. La tarde se fundi\u00f3 con la noche y la oscuridad hizo acto de presencia sin que nada ni nadie pudiera evitarlo. La temperatura exterior, algo m\u00e1s elevada de lo normal para la \u00e9poca del a\u00f1o, <!--more-->era t\u00edmidamente aliviada por la brisa que entraba a trav\u00e9s de la ventana del peque\u00f1o sal\u00f3n de aquel piso de estudiantes, moviendo las cortinas y forz\u00e1ndolas a adoptar fantasmag\u00f3ricas formas en continua transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dieron las diez y en ese mismo instante, se incorpor\u00f3 del asiento y recogi\u00f3 sus cosas, sorprendiendo al resto de asistentes \u00a1Ey! \u00bfPor qu\u00e9 te vas tan r\u00e1pido? A\u00fan queda la revancha y varias botellas por terminar. Hemos pedido pizza. Daban igual los argumentos. Hab\u00eda llegado el momento de abandonar la reuni\u00f3n. No era su deseo, pero no hab\u00eda opci\u00f3n. El camino de regreso era demasiado largo y para cualquier joven en una ciudad extra\u00f1a, un desaf\u00edo colmado de amenazas. Busc\u00f3 en su tel\u00e9fono la parada de bus m\u00e1s cercana y se dirigi\u00f3 hacia ella. Al buscar en su cartera descubri\u00f3 que no ten\u00eda dinero para comprar un billete de vuelta. Hubiese sido buena idea pedir dinero prestado a alguno de sus amigos, pero no le apetec\u00eda volver y escuchar los reproches que su marcha hab\u00eda provocado \u00bfSer\u00e1 peligroso volver caminando? No hab\u00eda mucha distancia, tan solo cuatro kil\u00f3metros, pero la ruta a pie implicaba atravesar un corredor peatonal que un\u00eda los dos lados de la ciudad separados por el caudaloso r\u00edo y que al anochecer no parec\u00eda muy seguro. Esto le provocaba desasosiego, aunque no tanto como para cejar en su empe\u00f1o.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 con celeridad las escaleras de acceso, cubri\u00f3 su cabeza con el gorro de la chaqueta y se adentr\u00f3 en la estructura de acero y vidrio de alta resistencia que conformaban aquella maravilla de la ingenier\u00eda. Quer\u00eda recorrerlo empleando el menor tiempo posible, pero cuanto m\u00e1s r\u00e1pido caminaba, m\u00e1s se amplificaba el sonido de sus pasos en el firme, desdobl\u00e1ndose por el eco, como si alguien m\u00e1s estuviera atravesando aquel pasillo. Mir\u00f3 hacia atr\u00e1s. No hab\u00eda nadie. Aument\u00f3 la velocidad, volvi\u00f3 a mirar y nada. En pocos metros se encontrar\u00eda fuera de all\u00ed. Mientras trataba de llegar al final, otra persona entr\u00f3 por el lado opuesto, dirigi\u00e9ndose a su encuentro y sinti\u00e9ndolo aproximarse. Baj\u00f3 la cabeza para no cruzar miradas con nadie, pero una mano golpe\u00f3 tan fuerte en su hombro que detuvo sus pasos en seco. El horror se hizo visible en aquella cara. Tez p\u00e1lida, ojos enrojecidos y olor nauseabundo. \u00bfD\u00f3nde vas tan r\u00e1pido?, le pregunt\u00f3. Si lo que pretend\u00eda era robarle, nada de valor iba a encontrar en su cartera.<\/p>\n<p>Necesitaba dinero y le pidi\u00f3 todo lo que llevara encima pero su \u00fanico objeto de valor era su m\u00f3vil, que ofreci\u00f3 a cambio de que le dejara en paz. Al ver que la ira de aquel desconocido iba creciendo y que su agresividad era inc\u00f3moda y atemorizante, el pavor inicial que sinti\u00f3 se transform\u00f3 en un impulso primario que se iba intensificando m\u00e1s y m\u00e1s. Una presi\u00f3n en la garganta hizo acto de presencia, y su boca comenz\u00f3 a abrirse como si de un acto reflejo se tratara. Algo absolutamente incontrolable. Algo que ya hab\u00eda experimentado y que acarrear\u00eda inmediatas y tr\u00e1gicas consecuencias. El hombre le zarande\u00f3 y tir\u00f3 al suelo, propin\u00e1ndole una patada sin ning\u00fan tipo de control, pero lejos de quedarse inmovilizado por el dolor, se le abalanz\u00f3 sobre el cuello y clav\u00f3 sus colmillos en \u00e9l. El l\u00edquido denso y tibio no tard\u00f3 en brotar de las hendiduras que el mordisco hab\u00eda provocado. Con la fuerza de un animal salvaje y hambriento, el joven extra\u00eda el plasma de las heridas, sintiendo los latidos a trav\u00e9s del torrente sangu\u00edneo. Poco a poco el caudal fue disminuyendo. El pulso cada vez era m\u00e1s d\u00e9bil y el cuerpo, desangrado, ofrec\u00eda menos resistencia. Permanecieron unidos durante un tiempo, envueltos en un silencio, capaz de ensordecer a cualquiera. El joven se levant\u00f3 dejando a la v\u00edctima inerte en el suelo.<\/p>\n<p>No quer\u00eda que sucediera. De nuevo se hab\u00eda visto arrastrado por el instinto de su condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Se maldijo, como tantas veces hab\u00eda hecho en el pasado, mientras regresaba abatido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NO CAMINES EN SOLEDAD BAJO EL BRILLO DE LAS ESTRELLAS Torcuato Lucero Tena\u00a0 Las agujas del reloj, entre risas y juegos, parec\u00edan girar m\u00e1s r\u00e1pido. La tarde se fundi\u00f3 con la noche y la oscuridad hizo acto de presencia sin que nada ni nadie pudiera evitarlo. La temperatura exterior, algo \u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2022\/10\/3er-relato-concursante-del-vii-concurso-de-microrrelatos-noche-de-difuntos-2022\/\"> seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[16,4],"tags":[],"class_list":["post-840","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-concursos","category-relatos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/840","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=840"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":841,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/840\/revisions\/841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}