{"id":436,"date":"2015-06-05T00:27:12","date_gmt":"2015-06-04T22:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/?p=436"},"modified":"2019-08-24T10:59:54","modified_gmt":"2019-08-24T08:59:54","slug":"cosmo-ouroboros-relato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/06\/cosmo-ouroboros-relato\/","title":{"rendered":"Cosmo Ouroboros (relato)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Un viajero ins\u00f3lito y un universo para descifrar, en un relato en que la aventura y la paranoia se confunden (JLBelloq, C\u00edrculo del Lud\u00f3fago)\u00a0<\/em><\/p>\n<h2><strong>Cosmo Ouroboros<\/strong><\/h2>\n<p>por <em>Sutter Cane<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegu\u00e9 a las proximidades de Caronte tres mil cuatrocientos sesenta y dos d\u00edas despu\u00e9s de mi partida, a bordo de la \u201c<em>Principia<\/em>\u201d, y al borde del colapso mental, ya que el hombre no est\u00e1 preparado para largas estancias sin contacto humano. Para cuando mi misi\u00f3n llegaba a su t\u00e9rmino, descubr\u00ed un terrible fallo de c\u00e1lculo que desarm\u00f3 toda la esperanza que quedaba en m\u00ed, para construir por momentos un insufrible reloj mental de cuenta atr\u00e1s en el que se aproximaba mi muerte.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estuve en la \u00f3rbita de <em>Caronte<\/em>, cerca de <em>Plut\u00f3n<\/em>, el \u00e1ngulo de entrada era un grado por debajo de lo precisado. Un solo grado. Lo que para cualquier ser humano no representaba una desviaci\u00f3n m\u00ednima en sus vastas mediciones, para la brillante mente de un astrof\u00edsico \u00a0implicaba que, calculando el \u00e1ngulo de incidencia, y la enorme velocidad que desarrollaba la nave, el resultado final de la ecuaci\u00f3n era el impacto inminente en cuesti\u00f3n de unos d\u00edas contra el sat\u00e9lite de Plut\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recalcul\u00e9 lo que buenamente pude con todos los medios a mi disposici\u00f3n y haciendo uso de todo mi potencial matem\u00e1tico (que no era poco), busqu\u00e9 d\u00f3nde pudo estar el fallo. Quiz\u00e1s un fallo de n\u00fameros, o quiz\u00e1s el imperceptible influjo gravitatorio de cualquiera de los innumerables cuerpos estelares a lo largo del sistema solar. Probablemente alguna luna de J\u00fapiter. El error pudo estar en obviar lo que no debimos obviar. La \u00f3rbita de Plut\u00f3n dura doscientos cuarenta y ocho a\u00f1os \u00a1doscientos cuarenta y ocho! Quiz\u00e1 en el punto m\u00e1s lejano de su \u00f3rbita, alg\u00fan asteroide perdido, incidi\u00f3 en los c\u00e1lculos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras horas de inagotable flujo mental derrochado sobre el papel, computaciones y calculadoras, mi clarividencia dijo basta. Ca\u00ed agotado sobre el sill\u00f3n del piloto como si llevase cien a\u00f1os pensado. Tras un rato de vac\u00edo mental, dilucid\u00e9 fr\u00edamente (casi fuera del contexto normal humano) que al final mi decisi\u00f3n se escind\u00eda en dos posibilidades muy simples: dejar correr mi desv\u00edo y estrellarme de forma irremediable, o variar el rumbo manualmente, y l\u00f3gicamente, perderme para siempre en los confines del sistema solar, ya que no ten\u00eda combustible, y era imposible incluso para m\u00ed recalcular la vuelta utilizando la inercia adquirida al pasar cerca de las \u00f3rbitas de los planetas en mi regreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi decisi\u00f3n fue vagar hasta el fin de mi vida por la negrura del espacio abisal en vez de morir al estrellarse la nave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto como decid\u00ed mi inexorable destino con la frialdad del acero cient\u00edfico y ejecut\u00e9 el giro en mi rumbo, ca\u00ed en una especie de lapsus catat\u00f3nico durante dos d\u00edas. Deambulando como un muerto en vida vagu\u00e9 por la nave haciendo largas pausas delante de los ventanales, en las que \u00a0apenas com\u00eda ni beb\u00eda. Divagu\u00e9 pensando en mi familia, y en mis seres queridos. Posteriormente, me deleit\u00e9 en el recuerdo de mi tierra natal, de sus bosques y sus arroyos. Pens\u00e9 en los cultivos de agricultura, en la dulce luz del sol que se filtra entre las hojas de los arboles. Estuve meditando sobre la riqueza en forma de energ\u00eda que se traslada desde el centro de las nucleares y devastadoras explosiones producidas en el centro del sol, hasta que llega al fruto del \u00e1rbol y all\u00ed se convierte en nutrientes que luego absorbemos nosotros. Durante un tiempo, medit\u00e9 en c\u00f3mo esa misma energ\u00eda pasa a trav\u00e9s de nosotros, y c\u00f3mo es absorbida por los beb\u00e9s, o en c\u00f3mo una vez llega el final de las cosas \u00e9stas se vuelven a desintegrar en los mismos componentes qu\u00edmicos de los que fueron formados, para terminar formando otras cosas. Entend\u00ed el inexorable ciclo del cambio de forma y energ\u00eda, pero siempre con los mismos elementos, una especie de Ouroboros c\u00f3smico. Al tiempo volv\u00ed a divagar sobre mi familia y seres queridos, con mucha menos tristeza, y pens\u00e9, uno por uno, en aquellas preocupaciones que en el tiempo tuvieron en sus vidas y de las que me hicieron part\u00edcipe, y pens\u00e9 lo triviales que me parecieron ahora. Casi de manera relajada, me sentaba en la cabina de mando observando la porci\u00f3n de universo desconocido que se abr\u00eda ante m\u00ed y me sent\u00ed casi como una especie de embajador de la Tierra, padre de todos, en un estadio superior de comprensi\u00f3n y amor por ellos. Probablemente me encontraba en una especie de <em>S\u00edndrome de Estocolmo<\/em>, esquivando la locura que me acechar\u00eda de cerca si miraba cara a cara mi destino con este truco de defensa mental, aceptando de alguna manera el f\u00e9rreo y cruel destino que me aguardaba hasta mi muerte en aquella fat\u00eddica prisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que una visi\u00f3n reveladora me sac\u00f3 de mi estupor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ustedes posiblemente no conozcan, les comentar\u00e9 que la luna de Plut\u00f3n, \u201c<em>Caronte<\/em>\u201d, agot\u00f3 su inercia rotatoria hace una ingente cantidad de a\u00f1os, y desde entonces gira alrededor del planeta mostrando siempre la misma cara, y por lo tanto, conserva desde tiempos remotos una cara oculta. Fue all\u00ed, en el centro de ese inmenso disco negro, escondido de los ojos del universo, y de toda visi\u00f3n electr\u00f3nica que pudiera escudri\u00f1arlo desde cualquier punto del sistema solar, donde vi flotando en la quietud del espacio, un extra\u00f1o punto plateado. Como mi destino de vuelta era imposible, resolv\u00ed por curiosidad pura variar el rumbo unos escasos grados para pasar cerca de aquel extra\u00f1o elemento que se iba haciendo m\u00e1s grande cada hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme me acercaba, distingu\u00ed enseguida un elemento de formas artificiales, que nada ten\u00edan que ver con asteroides ni cuerpos interestelares. Sorprendentemente, se trataba de alg\u00fan tipo de nave. Sin embargo, y antes de que mi pensamiento reaccionase maravill\u00e1ndose ante tan colosal descubrimiento, el objeto sali\u00f3 de su estado de quietud para desaparecer en segundos de mi vista, haciendo gala de una aceleraci\u00f3n pasmosa. Segundos despu\u00e9s, y antes de que pudiese reaccionar ante la sacudida, una especie de shock mental sacudi\u00f3 mi cuerpo como si de una convulsi\u00f3n se tratara. Durante aquella sacudida, un g\u00e9nero de entrelazamiento mental me envolvi\u00f3 con la naturalidad de quien recibe un abrazo y la postura de su cuerpo con los brazos abiertos encaja a la perfecci\u00f3n en el cuerpo del otro, recibiendo una c\u00e1lida dosis de confort. Lo que ocurri\u00f3 durante esa convulsi\u00f3n pudiera haber durado segundos, pero ten\u00eda el peso de siglos. Durante un instante, cantidades ingentes de pensamientos y f\u00f3rmulas, de ideas y certezas, pasaron a mi cabeza. Un entendimiento t\u00e1cito sobre el conocimiento universal\u00a0 me fue transferido sin raz\u00f3n aparente en lo que dura un pesta\u00f1eo. Se me proporcion\u00f3 un saber general de proporciones tan grandes, que desfallec\u00ed. Durante este instante se produjo en m\u00ed la et\u00e9rea sensaci\u00f3n de haber sido juzgado y sentenciado ben\u00e9volamente por una entidad desconocida, por haber resuelto mi dilema vital con la noble decisi\u00f3n de terminar mis d\u00edas flotando allende el universo para, por lo menos, ser testigo de sus maravillas. Tuve la sensaci\u00f3n de haber sido juzgado y escudri\u00f1ado durante d\u00edas. De haber sido puesto a prueba, observado, estudiado. Incluso me inund\u00f3 la sensaci\u00f3n de haber tenido mis valores \u00e9ticos y conocimientos, mis decisiones y mi esp\u00edritu expuestos y valorados de la misma manera que un bibliotecario extiende un manuscrito sobre una mesa para estudiarlo, o un profesor examina en papel el examen de un alumno. Y en un fin \u00faltimo, fui premiado por mi valiente decisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo todo esto fue una sensaci\u00f3n et\u00e9rea como el vapor de un l\u00edquido caliente, que dura un instante en el aire antes de desvanecerse. Y en segundos estuve de nuevo consciente sobre un c\u00f3modo asiento en un cub\u00edculo desconocido y extra\u00f1amente agradable. En el mismo momento entend\u00ed de forma natural que me hab\u00edan sido concedidos los mandos de la nave que, posada sobre la escondida negrura de Caronte, escap\u00f3 t\u00edmida como un insecto alado reci\u00e9n descubierto. He de decir que ante tal fen\u00f3meno sufrido por mi cuerpo y mi mente, mis nervios no sufrieron alteraci\u00f3n ninguna, ya que al serme transferidos tal cantidad de conocimientos, vino con ellos una templanza vital que atemper\u00f3 mi desasosiego interno de manera definitiva. Ya no ten\u00eda miedos ni deseos. Me hab\u00eda convertido en una gigantesca ballena que, imperturbable y tranquila, nada por el oc\u00e9ano serena en su absoluta soledad, navegando en busca de su destino natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sacudida energ\u00e9tica que me indujo los conocimientos y transfiri\u00f3 mi cuerpo a esa nave espacial, tambi\u00e9n transfiri\u00f3 mi localizaci\u00f3n a otro punto del universo, tan lejos que la sola toma de consciencia podr\u00eda producir la locura a un hombre no versado en estos conceptos. Estaba inequ\u00edvocamente (tal y como mi consciencia me indicaba), en el <em>C\u00famulo de Coma<\/em>. Un c\u00famulo de galaxias a trescientos cincuenta millones de a\u00f1os luz de la Tierra y que contiene un millar de galaxias de forma el\u00edptica. Entre ellas, yo me encontraba justo en el abismo insondable a las puertas de la galaxia conocida <em>NGC 4889<\/em>. Una monstruosidad espantosa en t\u00e9rminos de cantidad espacio temporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante tal situaci\u00f3n cualquier mente hubiera enloquecido en breves instantes, sin embargo yo me encontraba en un estado de gracia observadora, lleno de serenidad. Porque ustedes no entienden la importancia relativa de las cosas. Para una mente brillante, la observaci\u00f3n y el conocimiento son el fin \u00faltimo y m\u00e1ximo de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me acomod\u00e9 en la nave, que exteriormente ten\u00eda forma ovoide pero no lisa, sino con algunas protuberancias (parecida a una patata), como si llevara una eternidad dentro viviendo entre en sus estancias. Todo eran formas adaptadas al ser humano, formas y estancias b\u00e1sicas que invitaban c\u00f3modamente al paseo entre ellas, a la reflexi\u00f3n pasiva, a la calma existencial. Asientos y lugares con peque\u00f1os o grandes ventanales que incitaban a la tranquila reflexi\u00f3n delante de de ellos. De alguna manera, aquel objeto estaba pensado para perpetuar y procurar una saludable y relajada estancia durante cientos de a\u00f1os, conservando intacta la salud de sus ocupantes y posponiendo su vejez. Aunque en sus peque\u00f1as salas, encontraba m\u00faltiples pasatiempos inteligentes que cumpl\u00edan una doble funci\u00f3n de ense\u00f1anza y diversi\u00f3n profundas, a nivel casi hipn\u00f3tico, tan solo el simple acto de levantarme de mi lecho, caminar a la sala donde desayunaba y recorrer a paso lento el breve recorrido hacia la antec\u00e1mara general de observaci\u00f3n, era un placer casi adictivo que produc\u00eda una felicidad sosegada. Ten\u00eda en mi lecho una delicada y avanzada tecnolog\u00eda que me procuraba lapsos de sue\u00f1o de cantidades abrumadoras de tiempo, a mi antojo, y que me permit\u00edan saltar edades de espacio-tiempo con la \u00fanica consecuencia y sensaci\u00f3n del suave despertar de una siesta en verano. Pose\u00eda lo justo y necesario para realizar eternamente un crucero por el universo y dedicarme a la reflexi\u00f3n. Estaba fundido con la nave, feliz y deseoso de alargar infinitamente mi vida a \u00a0los mandos de aquel aparato que alcanzaba velocidades inconcebibles con la suavidad y el silencio mortecino que acostumbra el espacio vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, pas\u00e9 los d\u00edas, meses y a\u00f1os inundado de una felicidad plena. Tard\u00e9 doscientos veinte mil a\u00f1os en cruzar la galaxia NGC 4889. En mi suave saeta silenciosa me cruc\u00e9 con varios c\u00famulos de gases residuales de helio e hidr\u00f3geno verde y violeta, nitr\u00f3geno y ox\u00edgeno rojo y azul, restos de la rec\u00f3ndita y potente explosi\u00f3n de una estrella, cuyo cad\u00e1ver queda en una enana blanca. Observ\u00e9 incontables cuerpos solares con sistemas planetarios muchos de ellos, y \u00e9stos con innumerables lunas que, con una placidez hermosa, proced\u00ed a anotar cuidadosamente en un cuaderno de bit\u00e1cora, tomando de aquellos cuerpos celestes numerosas mediciones y descripciones que anot\u00e9 cient\u00edficamente. Prosegu\u00ed mi viaje a trav\u00e9s de aquella inmensa acumulaci\u00f3n de estrellas en el eterno y fr\u00edo silencio del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cincuenta mil a\u00f1os despu\u00e9s, not\u00e9 que la densidad de estrellas iba en aumento de forma considerable hasta vislumbrar en el horizonte una zona especialmente brillante y que desped\u00eda de forma vertical por sus polos un haz de luz infinita y cegadora de energ\u00eda explosionando a lo largo de billones de kil\u00f3metros, con unas mediciones de radiaci\u00f3n descomunales y unos vertidos de calor, gas y polvo estelar con velocidades cercanas a la luz. Conforme me fui acercando el suceso se volv\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s gigantesco y coloreado. Los haces de luz se hicieron infinitamente gigantes y el c\u00famulo interior era de un brillo cientos de veces mayor que nuestro sol, tan abrasador que hubiera cegado a cualquiera de no ir navegando en una m\u00e1quina tan avanzada como la m\u00eda. Ya desde la descomunal distancia a a\u00f1os luz que estaba se distingu\u00eda la incuantificable violencia del suceso que estaba observando. Un espect\u00e1culo de proporciones inimaginablemente prodigiosas que escapaban al tiempo y al espacio, que no pod\u00eda ser otro que el <em>Quasar<\/em> formado nada menos que por el <em>agujero negro super masivo<\/em> m\u00e1s grande conocido por nuestra especie en el universo. Un monstruo absoluto e inconcebible, pesado como miles de millones de soles, al que me precipit\u00e9 de lleno, y cuyo viaje les cuento a continuaci\u00f3n, <em>si aun quieren acompa\u00f1arme<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para estas alturas, durante mi viaje, yo he dejado atr\u00e1s todas las vidas de mis cong\u00e9neres, y probablemente las vidas de toda la edad de la tierra, y la tierra misma. Para este momento, el sol habr\u00e1 multiplicado su masa varias veces hasta convertirse en una gigante roja inestable y habr\u00e1 engullido <em>Mercurio, Venus<\/em> y abrasado nuestra <em>Tierra<\/em>, antes de explotar. Probablemente, nuestra galaxia <em>V\u00eda L\u00e1ctea<\/em> y la galaxia <em>Andr\u00f3meda<\/em>, ya habr\u00e1n colisionado fusion\u00e1ndose. Ya que ahora s\u00e9 que el tiempo es un concepto de media de longitud en el espacio, puedo decir que todo eso ha ocurrido, aunque sin embargo estoy en el pasado, y estoy m\u00e1s cerca que nadie del origen de los tiempos que nadie de mi especie, es la paradoja del espacio. Y aunque me encuentro con que soy el \u00fanico ser de mi especie que vaga por el espacio como una mota de plancton en la inmensidad de un oc\u00e9ano, mi esp\u00edritu permanece sosegado y sin miedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo me encamino irremediablemente a un suceso sin comparaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cinco mil a\u00f1os despu\u00e9s, tan solo una sensaci\u00f3n de calmada felicidad se instalaba en mi est\u00f3mago, cuando ante m\u00ed se abr\u00eda el horizonte de suceso del formidable devorador de espacio m\u00e1s inconcebiblemente gigantesco que nadie pueda concebir en sus vidas. Aunque aun pod\u00eda ver su forma porque estaba aun a suficientes a\u00f1os luz como para verlo. Cuando avanc\u00e9 mucho m\u00e1s al estar tan cerca del suceso, ya no pod\u00eda distinguir su forma, y era como si mirara de frente un foco gigante de luz, con la nariz pegada al cristal. Aunque he de decirles que lo que ve\u00eda no era el agujero negro, ya que permanece oscuro, sino todo el brutal y gigantesco destrozo y material de gas y polvo estelar caliente que desped\u00eda al interactuar a la velocidad de la luz con la infinita y abrumadora gravedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando traspas\u00e9 el horizonte de sucesos, con la calma de un hombre que no le importase arrojarse por una catarata, una sensaci\u00f3n de plenitud se hizo cargo de m\u00ed. Me arroj\u00e9 a una velocidad final un punto por debajo de la luz, no impulsada por mi propia nave, pero si por la propia gravedad de aquella estrella masiva que un d\u00eda brill\u00f3 como cien soles pero que sucumbiendo a la gran cantidad de masa que procuraba una atracci\u00f3n gravitacional tan enorme, cruz\u00f3 el extra\u00f1o punto en el cual la luz no puede ya escapar. Por unos instantes todo se volvi\u00f3 negro. No ve\u00eda nada, aunque s\u00ed intu\u00eda fuerzas inimaginables. Despu\u00e9s, not\u00e9 c\u00f3mo todas las c\u00e1maras de la nave se inundaban de una especie de sustancia l\u00edquida, que dado un momento se transmuto en energ\u00eda, y para mi sorpresa, convirti\u00f3 mi cuerpo tambi\u00e9n en energ\u00eda. Despu\u00e9s, not\u00e9 como todas las part\u00edculas que compon\u00edan el conjunto formado por mi cuerpo y mi nave, se comprimi\u00f3 en un solo punto. Fue una sensaci\u00f3n atroz y extra\u00f1a mantener el conocimiento cuando en ese momento no hay \u00f3rganos que lo sostengan. Sin embargo, ah\u00ed estaba. Viv\u00eda, ten\u00eda consciencia. Todo estaba oscuro. Fue et\u00e9reo. Para m\u00ed fue un instante, pero supe (no s\u00e9 d\u00f3nde \u201csupe\u201d, porque no pose\u00eda mente como tal) que aunque para m\u00ed fue un parpadeo, en conceptos de tiempo corrientes podr\u00edan haber pasado miles o millones de a\u00f1os, o quiz\u00e1 no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde \u00a0todo fue una luz descomunal, una energ\u00eda tan inconcebible, tan absoluta y extraordinariamente incuantificable, que era un todo, era una densidad en la que cab\u00eda todo lo conocible y lo posible, y me sent\u00ed absolutamente desintegrado en todas las direcciones posibles en torno a m\u00ed. Mezclado con otros elementos de la tabla peri\u00f3dica, solo mi consciencia estaba intacta mientras mis \u00e1tomos se expand\u00edan de forma ilimitada a la velocidad de la luz, durante miles y miles de a\u00f1os. Unas part\u00edculas fueron a trav\u00e9s de insondables cantidades de tiempo y espacio, uni\u00e9ndose a otras en sus mismas velocidades, a m\u00e1s de mil millones de kil\u00f3metros por hora, y a m\u00e1s de cincuenta millones de grados cent\u00edgrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas fracciones, perdidas en oc\u00e9anos de tiempo y espacio, se fueron enfriando. Yo fui consciente de todas, mi energ\u00eda pod\u00eda pasar de un punto a otro a extraordinarias distancias, dentro o fuera de part\u00edculas m\u00ednimas, en forma de energ\u00eda. Sin embargo aunque era consciente, aquellos cuerpos estelares y formas inusitadas de energ\u00edas se balanceaban y gobernaban entre ellas y yo en su naturalidad las dejaba hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos conjuntos de part\u00edculas que ejerc\u00edan unas fuerzas unas sobre otras siguieron enfri\u00e1ndose y fren\u00e1ndose, Algunas partes se instalaron en bailes estelares a dos millones de kil\u00f3metros por hora, y dentro se formaron soles que giraban a setecientos mil kil\u00f3metros por hora, y all\u00ed cantidades de part\u00edculas conformaron como cuerpos planetarios girando a cien mil kil\u00f3metros por hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, algo fuera de mi alcance estaba empezando a suceder. En algunas zonas de ese espacio conformado por mi expansi\u00f3n, los conjuntos de gas y polvo estelares, se fueron retro-alimentando de su propio calor y velocidad, formando cuerpos estelares de masas enormes, y algunos de ellos por parejas, en relaciones malsanas en las que unas de mayor masa absorb\u00edan a su compa\u00f1era de menor masa, atra\u00edda por su enorme gravedad, aliment\u00e1ndose de la energ\u00eda, gas y polvo estelar que desped\u00eda la mas d\u00e9bil. Y uno de ellos fue tan grande, tan enorme, que\u00a0 escapando a la naturalidad de las cosas con las que las dejaba hacer, rompi\u00f3 sus propias leyes, y su propia gravedad la consumi\u00f3 hasta que la luz no pudo escapar de su interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en aquel punto, justo all\u00ed, se acababa mi conocimiento, hasta all\u00ed llegaba mi cognici\u00f3n. Dentro de aquel agujero negro, ya no pod\u00eda entrar mi consciencia. As\u00ed que all\u00ed qued\u00e9 aquel lugar para su propio misterio y gobierno, infinitamente inc\u00f3gnito y hermoso en su maravillosa y desconocida estructura de forma y energ\u00eda cualquiera que fuera, Para que quiz\u00e1, \u00a0alguna otra entidad como yo, o por lo menos \u00a0mi misma suerte, pueda repetir mi experiencia de lo que all\u00ed dentro sucediera.\u2663<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un viajero ins\u00f3lito y un universo para descifrar, en un relato en que la aventura y la paranoia se confunden (JLBelloq, C\u00edrculo del Lud\u00f3fago)\u00a0 Cosmo Ouroboros por Sutter Cane Llegu\u00e9 a las proximidades de Caronte tres mil cuatrocientos sesenta y dos d\u00edas despu\u00e9s de mi partida, a bordo de la \u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/06\/cosmo-ouroboros-relato\/\"> seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[20,21,22,12,13,24,19,23],"class_list":["post-436","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-cosmos","tag-estrella","tag-galaxia","tag-relato","tag-sutter-cane","tag-tiempo","tag-universo","tag-viaje-espacial"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":439,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions\/439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}