{"id":370,"date":"2015-05-01T13:00:24","date_gmt":"2015-05-01T11:00:24","guid":{"rendered":"http:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/?p=370"},"modified":"2019-08-24T11:02:44","modified_gmt":"2019-08-24T09:02:44","slug":"deja-vu-microrrelato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/05\/deja-vu-microrrelato\/","title":{"rendered":"D\u00e9j\u00e0 vu (microrrelato)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"text-decoration: underline;\">I CONCURSO TEM\u00c1TICO DE MICRORRELATOS DEL C\u00cdRCULO DEL LUD\u00d3FAGO<\/span><\/p>\n<h3><strong><u>D\u00e9j\u00e0 vu<\/u><\/strong><\/h3>\n<p><em>por JLBelloq<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0La lluvia empapaba las piedras de los muros, afuera, y la tormenta iluminaba el entorno en cortos intervalos. Dentro, un peque\u00f1o escenario en la sala principal de la torre era el lugar elegido para el regalo. La obra era un melodrama bien representado por los actores, los cinco miembros de la troupe contratada para el cumplea\u00f1os de la condesa. Los di\u00e1logos, cargados de iron\u00eda, hac\u00edan las delicias del p\u00fablico, apenas veinte personas invitadas por los condes a su castillo en la colina, atendidas por un pu\u00f1ado de sirvientes.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia contaba la agridulce vida de una aldeana asediada por un caprichoso noble sin moral. Ella, enamorada de un joven panadero, se sent\u00eda indefensa ante la incomprensi\u00f3n de su padre y la ausencia de su hermano, y luchaba en solitario contra el hombre. En el tercer acto, el nudo se deshac\u00eda y llegaba el desenlace: los amantes hu\u00edan, el rufi\u00e1n los persegu\u00eda. Los tramoyistas se afanaban cambiando los telones del decorado: un palacio, las calles de la ciudad, luego un camino tortuoso de las afueras, y un bosque; finalmente, una monta\u00f1a con una atalaya en la cima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pareja se refugiaba entre las paredes de piedra pintadas en las telas, dentro del torre\u00f3n. All\u00ed los encontraba el malvado, all\u00ed llegaba el padre de la chica con su otro hijo, decidido tambi\u00e9n a matar al joven enamorado que supon\u00eda secuestrador de su ni\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mascaba la tragedia; el noble enfurecido intentaba matarlo, ella se interpon\u00eda y ca\u00eda herida de muerte. El padre deten\u00eda al asesino y o\u00eda la verdad de labios de su propia hija moribunda. Los cinco personajes se miraban mutuamente. Una larga tira de tela blanca con forma de rel\u00e1mpago se despleg\u00f3 ondeando desde el techo hasta el centro del c\u00edrculo perfecto formado por los actores que, fulminados por el rayo de fantas\u00eda, cayeron de espaldas dispuestos en una perfecta estrella de cinco puntas: as\u00ed terminaba la escena final, representada en la sala imaginaria de un castillo de ficci\u00f3n dentro de un castillo de verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los espectadores aplaudieron con verdadero agradecimiento, reconociendo con sinceridad el m\u00e9rito art\u00edstico de la compa\u00f1\u00eda de teatro que hab\u00eda justificado con creces su prestigio y que saludaba respetuosamente en pie. De repente, las puertas del torre\u00f3n se abrieron con estr\u00e9pito y entraron tres personas. Las dos primeras ped\u00edan auxilio, la tercera las persegu\u00eda pistola en mano y ped\u00eda justicia. Los invitados asistieron mudos a la escena inesperada, incapaces de decidir si era real o formaba parte de la obra. Dos hombres m\u00e1s aparecieron a la carrera, justo en el momento en que la mujer ca\u00eda herida por un disparo decididamente real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los actores, aun sobre el escenario, ahora convertidos en espectadores improvisados, guardaban silencio como todos los dem\u00e1s. Fuera, la tormenta arreciaba y casi no dejaba o\u00edr a los protagonistas del nuevo acto. En medio de la nueva escena, los dos hombres, padre y hermano de la joven herida, clamaban venganza sobre su atacante. En ese mismo instante, con las armas enarboladas para provocar muerte, un rayo real horad\u00f3 el techo de la torre y, como el rayo imaginario, se abati\u00f3 hasta el suelo con un rel\u00e1mpago cegador y un trueno ensordecedor y electrocut\u00f3 a todos los concurrentes, actores, tramoyistas, criados, espectadores y reci\u00e9n llegados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tela del decorado se prendi\u00f3, el escenario ardi\u00f3, la torre se incendi\u00f3 y, a la ma\u00f1ana siguiente, el castillo entero, reducido a un mont\u00f3n de piedras negras humeantes y un suelo encenizado, dej\u00f3 de existir como aquel otro del drama y, con \u00e9l, todos los personajes que all\u00ed se encontraron, ficticios y reales.\u2663<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I CONCURSO TEM\u00c1TICO DE MICRORRELATOS DEL C\u00cdRCULO DEL LUD\u00d3FAGO D\u00e9j\u00e0 vu por JLBelloq \u00a0 \u00a0 \u00a0La lluvia empapaba las piedras de los muros, afuera, y la tormenta iluminaba el entorno en cortos intervalos. Dentro, un peque\u00f1o escenario en la sala principal de la torre era el lugar elegido para el \u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/05\/deja-vu-microrrelato\/\"> seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[16,4],"tags":[],"class_list":["post-370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-concursos","category-relatos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":377,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370\/revisions\/377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}