{"id":279,"date":"2015-04-03T22:27:35","date_gmt":"2015-04-03T20:27:35","guid":{"rendered":"http:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/?p=279"},"modified":"2015-04-03T22:27:35","modified_gmt":"2015-04-03T20:27:35","slug":"cuentos-del-gato-disecado-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/04\/cuentos-del-gato-disecado-ii\/","title":{"rendered":"Cuentos del gato disecado (II)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>por Sutter Cane<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_232\" style=\"width: 147px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/GatoPotter.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-232\" class=\" wp-image-232\" src=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/GatoPotter-210x300.png\" alt=\"El gato disecado\" width=\"137\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/GatoPotter-210x300.png 210w, https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/GatoPotter-105x150.png 105w, https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/GatoPotter.png 595w\" sizes=\"auto, (max-width: 137px) 100vw, 137px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-232\" class=\"wp-caption-text\">El gato disecado<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue como el flash de una fotograf\u00eda que te hacen mientras est\u00e1s dormido, como una bomba nuclear que explota mientras t\u00fa est\u00e1s con los ojos cerrados en brazos de Morfeo, y de repente te despiertas con todo en plena calma, pero con esa sensaci\u00f3n de que ha ocurrido algo de una contundencia cegadora.\u00a0 Era como si hubiera explotado una bomba en el techo de la casa, sin haber provocado da\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Raymond se incorpor\u00f3 de un salto temi\u00e9ndose cualquier cat\u00e1strofe y se asom\u00f3 a la ventana. Todo estaba en plena calma. Era una noche tranquila y c\u00e1lida de verano. Fuera los insectos nocturnos marcaban su ritmo, y la brisa mec\u00eda los campos en la tenue oscuridad. Acto seguido, subi\u00f3 al desv\u00e1n, en lo alto de la casa. Nada. Todo estaba en calma. <!--more-->Con algo m\u00e1s de lentitud, pero aun con el coraz\u00f3n acelerado sali\u00f3 fuera y mir\u00f3 al tejado. La calma de la noche veraniega y el manto estrellado era lo \u00fanico que envolv\u00eda su querida casa a las afueras. A lo lejos, la leve boina de luz que iluminaba el pueblo romp\u00eda el horizonte, y los leves brillos de las gasolineras en las carreteras lejanas flanqueaban la escena en azul oscuro. As\u00ed que tras el ajetreo, Raymond bebi\u00f3 agua, y volvi\u00f3 a la cama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la ma\u00f1ana siguiente, Raymond apenas pod\u00eda levantarse. Unas fiebres que parec\u00edan gripales atenazaban todas sus articulaciones. Desde la cama, bajo la atenta mirada de su gato blanco disecado puesto all\u00ed, en el mueble de la esquina, pudo ver c\u00f3mo una mancha negra de moho se hab\u00eda instalado en la esquina superior derecha de la pared de enfrente. \u201c\u00bfDesde cu\u00e1ndo esta all\u00ed esa mancha?\u201d El hombre resolvi\u00f3 levantarse a duras penas a tomar una pastilla para la fiebre y el malestar, hacer pis y volver a la cama a descansar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue lo peor que pudo hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras unas horas, Raymond despert\u00f3 con un tremendo desasosiego, seguido por un punzante dolor en todas las articulaciones que apenas le dejaban moverse. Las sensaciones inc\u00f3modas y dolorosas penetraron en sus terminaciones nerviosas en tromba. No sab\u00eda cu\u00e1nto hab\u00eda dormido. Estaba sudoroso y atenazado por aquel dolor. Dolor, cansancio y una pesadez atroz que mermaba sus sentidos. Apenas revolvi\u00e9ndose en la cama, angustiado por aquel desfallecimiento, volvi\u00f3 la cabeza hacia la ventana para adivinar la hora. En su camino se cruz\u00f3 la amenazadora mancha de moho, que con una velocidad de crecimiento pasmosa hab\u00eda ido bajando por la esquina de la habitaci\u00f3n y ya tocaba parte del suelo por abajo, mientras se ramificaba por el techo. Por la zona central, de m\u00e1s de dos cuartas de espesor, hab\u00edan crecido unos filamentos con un parecido entre el musgo y el pelo humano. Algunos bulbos extra\u00f1os y protuberancias empezaban a notarse en el epicentro originario de aquella especie de hongo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el evidente peligro inminente de aquella inusual y terrible situaci\u00f3n, Raymond deber\u00eda haber saltado de la cama como un loco en busca de ayuda. Pero no lo hizo, su mente estaba ya en un estado de indolencia latente casi hipn\u00f3tica. Por alguna raz\u00f3n, no reaccion\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las siete de la tarde del tres de Julio de 1984, \u00a0el cuerpo de Raymond no era m\u00e1s que un amasijo blando en forma de capullo de gusano, de formas mohosas y extra\u00f1as, en el centro de lo que fue una habitaci\u00f3n; una cavidad amorfa envuelta en una mara\u00f1a de filamentos de color verde oscuro, casi negro, entrelazados en el cuerpo central. Listo para la recogida en su pr\u00f3ximo advenimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era su forma de volver. Ya estaban aqu\u00ed, poco a poco, y de forma natural se van estableciendo en su planeta originario.\u2663<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Sutter Cane Fue como el flash de una fotograf\u00eda que te hacen mientras est\u00e1s dormido, como una bomba nuclear que explota mientras t\u00fa est\u00e1s con los ojos cerrados en brazos de Morfeo, y de repente te despiertas con todo en plena calma, pero con esa sensaci\u00f3n de que ha \u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/2015\/04\/cuentos-del-gato-disecado-ii\/\"> seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos-del-gato-disecado"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=279"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":280,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279\/revisions\/280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/circuloludofago.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}